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RESPETO.- El respeto o reconocimiento, es la consideración de que alguien o incluso algo, tiene un valor por sí mismo y se establece como reciprocidad: respeto mutuo, reconocimiento mutuo.  El término se refiere a cuestiones morales y éticas, es utilizado en filosofía política y otras ciencias sociales como la antropología, la sociología y la psicología.

 

HONESTIDAD.- Ser honesto es ser real, auténtico, genuino.  La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás. La honestidad tiñe la vida de apertura, confianza y sinceridad y expresa la disposición de vivir en la luz.

 

HONRADEZ.- Aunque no es fácil captar todo el significado de la palabra honradez, si comprendemos cuando alguien es honrado.  Los diccionarios nos lo dicen con toda claridad.  Una persona es honrada cuando es incapaz de robar, estafar o defraudar.  Desde una perspectiva más personal, es la persona que cumple a cabalidad  con sus deberes y desde el campo de la intencionalidad; es la persona que tiene buenas intenciones.

 

DIGNIDAD.- La dignidad está relacionada a la excelencia, la gravedad y el decoro de las personas en su manera de comportarse.  Un sujeto que se comporta con dignidad es alguien de elevada moral, sentido ético y acciones honrosas. Por ejemplo: “Nos esforzamos pero no alcanzó, perdimos con dignidad”; “Le ofrecieron dinero pero su dignidad le impidió aceptarlo”.

 

AMOR.- Uno de los sentimientos más nobles y pilares fundamentales de la vida de las personas.  El amor es la expresión de los propios valores, la mayor recompensa que podemos ganar con las cualidades morales que hemos cautivado.

 

SOLIDARIDAD.- Cuando dos o más personas se unen y colaboran mutuamente para conseguir un fin común, hablamos de solidaridad.  La solidaridad, cuando persigue una causa  noble y justa (porque los hombres también se pueden unir para hacer daño), cambia el mundo, lo hace mejor, más habitable y más digno.